Las lentejas, garbanzos o porotos son excelentes fuente de fibra y proteínas. En el Día Mundial de las legumbres, cada vez más estudios destacan la ventaja de incluirlas en la dieta para prevenir la obesidad y el riesgo de enfermedad cardiovascular
Versátiles y nutritivas, las legumbres se integran con facilidad en las cocinas de todo el mundo. Desde el hummus de garbanzos en Medio Oriente hasta el dhal de lentejas en la India, la feijoada en Brasil y los frijoles en México, las legumbres forman parte de dietas ancestrales y contemporáneas.
Cada 10 de febrero, se celebra el Día Mundial de las Legumbres, una fecha impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) con el objetivo de resaltar su valor nutricional y su impacto positivo en el medioambiente.
Desde la FAO señalan que “las legumbres pueden reducir el colesterol y ayudar a controlar el azúcar en sangre”, lo que las convierte en una opción recomendada para combatir enfermedades no transmisibles como la diabetes y patologías cardiovasculares. Además su gran aporte de fibra genera saciedad, por lo que se recomiendan para quienes quiere bajar o mantener el peso.









