Los estudios sociológicos más recientes que se han publicado en España sobre la Generación Z destacan de este grupo de 8 millones de jóvenes que son la primera cohorte nativa digital y que están atravesados por unos nuevos códigos relacionales propios de la interacción en Internet. También dicen de ellos, en cuanto a su deseo, que son la juventud más libre respecto del reconocimiento propio y ajeno en la diversidad de las orientaciones sëxüĀlës.
Las estadísticas confirman además que a esas edades (de los 18 y 26 años) ya más del 50% ha mantenido relaciones sëxüĀlës ‘completas’. Usan mayoritariamente preservatïvo, pero lo hacen en porcentajes que caen significativamente en los últimos años y con mayor füerza entre los más jóvenes.
«Esta es la generación que liga por Instagram», reconoce con rotundidad Raquel Hurtado, psicóloga y sexóloga, «es una generación que, efectivamente, está entendiendo las relaciones de una forma diferente, precisamente por el uso de Internet y de las redes sociales». Según la experiencia de esta formadora de formadores sexuales, «los jóvenes están atravesados por el uso de las redes sociales tanto en lo romántico, en lo que tiene que ver con ligar, buscar pareja, como en lo erótico. Están entendiendo también las relaciones sexuales mediatizadas por Internet». Eso implica desde las primeras interacciones con el porno hasta el sexting. Pero vayamos, paso a paso.
Hurtado explica que la red social Instagram se ha convertido en un lugar para dar el primer paso en el ligoteo juvenil. «Pedirle a alguien el Instagram tiene una connotación muy clara en esta generación, y ha creado toda una serie de códigos nuevos -‘likes’, ‘memes’, ‘stickers’, contestar o no contestar- pasos que redefinen las relaciones entre ellos».
Sus alumnos utilizan Tiktok para informarse, pero Instagram para relacionarse y, a la hora de ligar, lo hacen «reaccionando a las stories, viéndolas todas si la persona les interesa o metiendo en ‘mejores amigos’ a quien les gusta». Esta es también la generación, a diferencia de sus predecesoras, en la que se abren dos cuentas en Instagram: «Una es la cuenta normal, la oficial, a lo mejor hasta les siguen sus padres, pero luego hay otra más personal que solo se la dan a quien les interesa».
Con información de: El Tiempo









