Incluso, esta especie es capaz de soportar condiciones extremas, vivir décadas sin deterioro y ofrecer un recurso natural que durante mucho tiempo marcó el desarrollo de industrias clave, desde el transporte hasta la construcción pesada. Se trata del quebracho, emblemático de la región chaqueña, que está principalmente presente en Argentina y Paraguay.
Este árbol no solo se destaca por la dureza de su madera, sino también por su importancia ecológica. Al mismo tiempo, brinda refugio a numerosas especies de fauna, contribuye al equilibrio de ecosistemas frágiles, entre otras cuestiones vinculadas al bienestar de la naturaleza. Su crecimiento lento y su capacidad para adaptarse a climas hostiles lo vuelven en un símbolo de resistencia natural.

Durante décadas, su madera fue fundamental para el desarrollo económico de ambos países, dado que se utilizó en durmientes ferroviarios, postes, vigas, puentes y estructuras sometidas a grandes esfuerzos. El nombre “quebracho” proviene de la expresión “quiebra-hacha” y refleja la dificultad histórica a la hora de trabajar su madera.
Su dureza es tal que puede incluso desgastar herramientas y resistir la humedad, incluso el paso del tiempo durante generaciones. También puede ser un árbol longevo, porque vive más de 150 años y crece en suelos pobres, altas temperaturas y prolongados períodos de sequía. Es sin duda todo un símbolo de nuestras tierras y un ejemplo de la resistencia a las dificultades climáticas y de muchos estilos, que reflejan la dureza y resistencia de su madera, todo un símbolo por las latitudes sudamericanas.
Con información de: La Nación









