Pintar, tocar un instrumento o simplemente disfrutar de una obra artística no solo alimenta el alma: también mejora la salud. Así lo revela una revisión científica que analizó más de 900 estudios sobre los efectos del arte en el bienestar físico y mental.

Los resultados son contundentes: crear o contemplar arte reduce el ëstrés, alivia el dölør, mejora el estado de ánimo y potencia la memoria, incluso puede ayudar en casos de insømnio, ansiëdåd o enfęrmëdâdes crónïcâs.

Cada vez más hospitales y centros comunitarios integran actividades artísticas como parte de sus terapias. Y es que, ahora más que nunca, el arte se confirma como una medicina accesible, emocional y profundamente humana.

Con información de: Muy Interesante

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