Para muchos, una buena mañana no empieza si no es con una taza de café en la mano. Y aunque es cierto que es la bebida por excelencia del desayuno, hay quienes confiesan tomar más de uno a lo largo del día. A nadie sorprende que sea una de las más consumidas en todo el mundo y uno de los motivos, además de ayudarnos a espabilar a primera hora del día, es su larga lista de beneficios para la salud: prêviene el hígâdo graso, controla los dolores de cabeza y según algunos estudios, prêviene la aparición de enfêrmêdades como el cáncër, entre otros.
La doctora Karen Alarcón, gastroenteróloga y endoscopista, indica, «por difícil de creer que parezca, lo cierto es que el modo en el que preparamos una taza de café podría tener una consecuencia directa en nuestros niveles de colêsterol, sobre todo en el malo. También ha querido recalcar que obviamente esta bebida está contraindicada para aquellas personas que han sido diagnosticadas de colesterol elevado y que: «lo ideal sería cambiarlo por un té verde u otra bebida antioxidante», explica.
El café expreso es el que más puede elevar tu colêsterol. Por el contrario, hay otras que son más saludables en este aspecto. «Luego el café instantáneo o soluble y finalmente, es decir el que menos diterpënos pasa, el que menos subirá tu colesterol: el café con filtro de papel», explica. Es cierto que este método ha ido perdiendo terreno con el paso de los años y la llegada de máquinas más modernas, pero es muy fácil de usar y el resultado no tiene nada que envidiar.
Con información de: 20 Minutos









