La isla está recibiendo un gran flujo de dinero, gracias al cantante boricua, debido a que la economía de Puerto Rico está recibiendo un estímulo, cortesía del conejo malo.
La serie de conciertos del galardonado rapero puertorriqueño en San Juan, de tres meses de duración y 30 presentaciones, está provocando un aumento de la economía de la isla impulsado por sus fans en una época del año en la que el turismo suele tener baja actividad.
Durante la temporada de huracanes del Atlántico, que va de junio a noviembre, el turismo suele descender entre un 25 y un 45 por ciento, y los precios del alojamiento caen hasta un 50 por ciento, según la agencia de turismo Discover Puerto Rico. El turismo representa alrededor del 7 por ciento de los 114 mil millones de dólares de la economía de Puerto Rico.
Se espera que la residencia de Bad Bunny, que finaliza el 14 de septiembre, atraiga a unos 600.000 asistentes y tenga un impacto económico directo de 250 millones de dólares, según Moody’s Analytics. Estimó que el gasto total, que incluye las compras no relacionadas directamente con los conciertos, alcanzará los 400 millones de dólares.









