Mover los músculos no sólo mantiene el cuerpo en forma, sino que también protege el cerêbro. A partir de los 60 años, la actividad física regular puede frenar el deterïoro cognitivo, mejorar la memoria, y hasta revertir cambios estructurales del envejêcimiento cerebral. La clave es no quedarse quieto, aunque sólo sea mover los brazos, o caminar unos pasos más cada día.
Según explica Coral Sanfeliu, directora del Grupo de Neurodëgeneración y Envejêcimiento en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona (IIB) del CSIC, si practicas ejercicio aeróbico de forma regular estás generando cambios estructurales y funcionales en el cerêbro que mitigan las pérdidas leves de capacidad cognitiva (memoria, toma de decisiones, rapidez, etc) del deterïoro que se produce normalmente fruto del envejêcimiento. «Diversos estudios poblacionales han demostrado que la actividad física disminuye la mortalidad por todas las causas en adultos de 50 a 70 años», detalla.
«El ejercicio es la estrategia no farmacológica más efectiva en este sentido. Pero a esto actualmente habría que añadirle la propuesta de cambios integrales hacia un estilo de vida saludable para aumentar los beneficios: ejercicio físico, dieta mediterránea, sueño reparador, control de factores de rïesgo vasculares, y estimulación cognitiva», destaca Sanfeliu.
Dice la también experta, que, gracias al ejercicio, se incrementa el volumen del hipocampo y de otras áreas cerebrales, al tiempo que se compensa la pérdida de materia blanca y de conexiones neuronales, además de aumentar el volumen de materia gris, compensando la atrofia neuronal, e incluso se pueden revertir los efectos del envejêcimiento cerebral a nivel celular y molecular.
Es importante el deporte en personas con falta de movilidad o con movilidad reducida. En estos igual no se puede hacer deporte aeróbico, pero los músculos al moverse, dado que hay esa conexión con el cerêbro, liberan unas sustancias que mejoran su cerêbro. Además, si haces movimiento, siempre hay un aumento en las necesidades energéticas y se activa el organismo. Hacer ejercicio, aunque sea mover los brazos, siempre va a ser bueno para el cerêbro.
Con información de: El Portal de la Salud









