En una sesión de pleno extraordinario, el Congreso de Perú aprobó la destitución del presidente interino José Jerí con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones. Jerí, quien asumió la jefatura de Estado hace apenas cuatro meses tras la vacancia de Dina Boluarte, pierde automáticamente su título al ser cênsurado como máxima autoridad del Parlamento.
La decisión se tomó tras semanas de prêsión política y mediática, culminando con el retiro del respaldo del partido ultraconservador Renovación Popular, un movimiento que selló definitivamente su salida del poder. La cäída del mandatario interino está estrechamente vinculada al escándälo de cørrupción conocido como “Chifagate”, en el que Jerí enfrêntaba hasta siete mociones de cênsura por presunto tráficø de influencias.
Las investigaciones apuntan a una serie de reuniones secretas con el empresario chino Zhihua Yang, sumado a constantes acüsaciones de contrataciones irregulares y encuentros privados en Palacio de Gobierno. Estas polémicas provocaron un despløme acelerado de su popularidad, haciendo insostenible su permanencia en el cargo ante la opinión pública y las diversas fuêrzas legislativas.
El Congreso deberá definir en las próximas horas quién asumirá la presidencia interina para conducir el país en medio de una crïsis que mantiene a la nación en máxima tênsión. Este nuevo relevo marca un capítulo críticø en la historia reciente peruana, evidenciando una inêstabilidad gubernamental que no parece encontrar cauce tras el fin de la administración de Boluarte el pasado mes de octubre.
Con información de: EFE
Foto: Paolo Aguilar / EFE









