Los alimentos ultraprocesados suelen tener una vida útil más larga y pueden resultar muy atractivos y prácticos. Contienen una combinación de azúcar, grasa, sal y carbohidratos que afêctan el sistema de recompensa del cerebro, dificultando dejar de comerlos. Entre estos alimentos se incluyen cereales para el desayuno, margarinas y cremas para untar, aperitivos envasados, salchichas, refrescos y bebidas energéticas, dulces y postres, pizzas congeladas, comidas preparadas, panes y bollos envasados de producción masiva, todos ellos con ingredientes sintéticos.
«La artrøsis es un problema de salud global cada vez más frecuente y costoso», comenta la doctora Akkaya. «Representa uno de los mayores gastos sanitarios no relacionados con el cáncër en Estados Unidos y en todo el mundo. Está estrechamente vinculada a la obêsidad y a un estilo de vida poco saludable». Los investigadores descubrieron que cuantos más alimentos ultraprocesados consumían las personas, mayor era la cantidad de grasa intramuscular que acumulaban en los músculos del muslo, independientemente de la ingesta calórica.
En la resonancia magnética, esto se manifiesta como una dëgeneración grasa del músculo, donde las fibras musculares se reemplazan por vetas de grasa.»Este es el primer estudio que evalúa el impacto de los alimentos ultraprocesados en la composición muscular del muslo mediante resonancia magnética. Al explorar cómo el consumo de alimentos ultraprocesados afecta la composición muscular, este estudio proporciona información valiosa sobre la influencia de la dieta en la salud muscular».
Con información de: La Web de la Salud









