El cuidado de padres, madres y suegros adultos mayores ha alcanzado una dimensión equivalente a la crianza de los hijos, en un contexto socio-demográfico marcado por el envejecimiento progresivo de la población y la progresiva disminución de la tasa de natalidad. Así lo reveló una investigación realizada por la Universidad Austral, elaborada a partir de un relevamiento a 1.028 personas mayores de 18 años residentes en Argentina, donde se identificó que el 20,4% de los encuestados (una de cada cinco personas) asume la responsabilidad directa del cuidado de algún familiar.
La comparación entre distintas generaciones permitió dimensionar una importante transformación en los roles del entorno familiar. De acuerdo con los especialistas consultados, la atención a menores de 18 años alcanza al 52% de las personas dedicadas al cuidado, mientras que de manera paralela el acompañamiento y asistencia a padres y suegros asciende al 55%. Estos datos confirman cómo la tarea de asistencia hacia los adultos mayores se ha convertido en un eje central dentro de la estructura social contemporánea.
El informe subraya que esta reorganización de las dinámicas del hogar no solo implica una inversión considerable de tiempo, sino también un alto impacto en la estabilidad económica y emocional de las familias. El cambio de paradigma exige a la sociedad y a las políticas públicas replantear los esquemas de apoyo a los cuidadores, quienes cada vez con mayor frecuencia deben equilibrar de forma simultánea la atención a sus descendientes y a sus progenitores.
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
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