Muchas personas que buscan perder peso rápidamente cometen un errör en su rutina matutina sin darse cuenta, lo que puede sabotear sus esfuerzos. Expertos en nutrición advierten que saltarse el desayuno o elegir alimentos poco adecuados puede ralentizar el metabolismo y aumentar la ansiedad por la comida durante el día. Aunque omitir la primera comida parece una estrategia efectiva para reducir calorías, puede provocar un descontrol en los niveles de azúcar en la sangre y generar atracones más tarde.
Otro errör común es iniciar el día con un desayuno alto en carbohidratos refinados y azúcares, como pan blanco, cereales procesados o jugos industriales. Estos alimentos provocan picos de glucosa seguidos de caídas bruscas que aumentan la sensación de hambre y el deseo de consumir más calorías a lo largo del día. En cambio, los especialistas recomiendan optar por desayunos balanceados que incluyan proteínas, fibra y grasas saludables para mantener la saciedad y la energía.
Además, muchas personas olvidan la hidratación en la mañana, lo que puede llevar a una leve deshidratación que el cuerpo confunde con hambre. Beber agua al despertar es clave para activar el metabolismo y mejorar la digestión. Asimismo, iniciar el día con café en ayunas sin ningún alimento puede aumentar la producción de cortisol, la hormona del estrés, lo que a largo plazo puede dificultar la pérdida de peso.
Para lograr una pérdida de peso efectiva, los especialistas sugieren establecer una rutina matutina saludable que incluya un desayuno equilibrado, una correcta hidratación y, si es posible, algo de actividad física. Evitar estos errores permitirá que el cuerpo funcione de manera óptima, favoreciendo la quema de grasa sin afectar la salud ni generar efectos contraproducentes.
Con información de: Diario Salud









