Una ola de frío histórica está transformando el paisaje del norte del continente, dejando imágenes impresionantes de las Cataratas del Niágara parcialmente congeladas. En regiones de Canadá, la sensación térmica registrada en los termómetros bajo hasta alcanzar los -55 °C, un fênómeno extremo que cubrió de blanco y estructuras de hielo el entorno de uno de los monumentos naturales más famosos del mundo.

A pesar de las condiciones gélidas, cientos de turistas han acudido al lugar para fotografiar el inusual espectáculo visual, mientras las autoridades instan a la precaución y recomiendan evitar zonas resbaladizas o no habilitadas para el público. Ante el asombro de los visitantes, la web oficial de las cataratas declaró que, aunque el paisaje parezca detenido en el tiempo, el Niágara nunca llega a congelarse en su totalidad.

Esta imposibilidad física se remonta a 1930, cuando la construcción de una planta generadora interfirió de forma permanente en el flujo natural del agua. Expertos señalan que, si bien se forma un imponente puente de hielo superficial que da la apariencia de solidez, el agua continúa fluyendo con fuerza por debajo de la capa helada, manteniendo el ciclo hidráulico ininterrumpido a pesar de las temperaturas árticas.


Con información de: El Periodico
Foto: EFE/ Julio Cesar Rivas









