Ariana Grande ha abierto su corazón al recordar uno de los momentos más emblemáticos de su estilo visual, ese periodo de 2018 en el que era casi imposible verla sin sudaderas oversize combinadas con botas altas. Aunque muchos recordaban ese look como una declaración de moda, la cantante reveló que en realidad trasladaba una necesidad personal más profunda que una simple tendencia estética.

La artista explicó que ese fue un tiempo que ella misma describió como “muy extraño” en su vida, marcado por una serie de experiencias difícïles y emociones intęnsas. Durante esa etapa, Ariana dijo que no tenía la energía mental para pensar en combinaciones de ropa complęjas, por lo que optó por prendas cómodas que le dieran sensación de refügio. La sudadera se convirtió en una especie de “caparazón” acogedor, mientras que las botas altas todavía le brindaban un toque de confianza personal incluso en medio de la vulneräbilidad.

Ese estilo, que terminó siendo representativo de una era en su carrera, coincidió con algunos de los momentos más desafïantes de su vida. La cantante enfręntó el impåctø emocional dejado por el atęntado en uno de sus conciertos en Manchester y la profunda trïsteza tras la müęrtë de su novio Mac Miller, eventos que dejaron huella en su proceso personal y creativo. La elección de vestir prendas aparentemente sencillas y confortables reflejaba más una forma de protegerse y procesar lo que vivía, que una estrategia de moda deliberada.

Al mirar atrás, Grande compartió que aunque esa etapa fue cømplicada, ahora puede verla con honestidad y crecimiento, reconociendo que incluso sus decisiones de estilo llevaban consigo una historia de resiliencia y autenticidad. El icónico combo de sudadera y botas no solo se convirtió en un símbolo visual, sino también en un testimonio de cómo el estilo personal puede estar profundamente entrelazado con vivencias humanas intęnsas.

Con información de: Panorama

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