El presidente ruso, Vladímir Putin, iniciañó una nueva visita oficial a China con el objetivo prioritario de robustecer la relación bilateral y aportar certidumbre al escenario internacional. En esta cumbre de alto nivel con su homólogo chino, Xi Jinping, ambos mandatarios intercambiarán posturas sobre asuntos de defensa y política exterior de interés mutuo.

El sector energético se perfila como el eje central de las deliberaciones, con atención a las negociaciones para impulsar el gasoducto «Fuërza de Siberia-2». Pekín, que busca asegurar fuentes de suministro fiables tras las complicaciones de transporte en Oriente Medio y el estrecho de Ormuz, ve en el gas natural ruso una alternativa estratégica para su plan de desarrollo. Por su parte, Moscú persigue acelerar la diversificación de sus exportaciones comerciales hacia el mercado asiático tras la ruptüra de lazos económicos con la Unión Europea.

La agenda de trabajo concluirá con la firma de una declaración conjunta que marcará las pautas de su cooperación económica, militär y tecnológica para los próximos años. Aunque las autoridades de Pekín reiteran su disposición a favorecer vías de diálogo en los cønflictos globales en curso, la diplomacia internacional sigue de cerca los alcances de esta renovada asociación, la cual redefine la arquitectura de seguridad y los flujos comerciales de energía a nivel global.

Con información de: DW
Foto: AP – Sergei Bobylev

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