La temporada de huracanes en el Atlántico y el Pacífico atraviesa un momento de gran actividad con dos sistemas que captan la atención de los meteorólogos: el huracán Kiko, que se debilita mientras avanza hacia Hawái, y la perturbación designada como Invest 91L, que podría convertirse en depresión tropical en los próximos días.

El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) informó que un área de baja presión en el Atlántico oriental, asociada a una onda tropical, comenzó a mostrar signos de organización. Según el reporte matutino del organismo, esta perturbación, conocida como Invest 91L, ya presenta un 60% de probabilidades de formación en las próximas 48 horas y hasta un 90% en el lapso de siete días.

Mientras el Atlántico vigila a Invest 91L, Hawái centra su atención en el huracán Kiko, que en las próximas horas alcanzará la categoría 4 en mar abierto antes de iniciar un proceso de debilitamiento.

Los meteorólogos aclararon que Kiko será un sistema distinto cuando se acerque a las islas a comienzos de la próxima semana. Las previsiones actuales señalan que los impactos se limitarían a mares agitados y algunas lluvias intermitentes, con un riesgo mayor solo en caso de que la tormenta siga un rumbo más al sur de lo esperado.

Además, se trata de un ciclón compacto: los vientos de fuerza huracanada se extienden apenas 20 a 30 millas (32 a 48 km) desde su centro, mientras que los de tormenta tropical alcanzan un radio máximo de 80 millas (128 km). Eso reduce la probabilidad de efectos destructivos en territorio hawaiano.

Con información de: La Vanguardia

¿Qué opinas de esto?