En 1970, los Rolling Stones buscaban una identidad visual potente para su nueva etapa y encargaron un diseño emblemático. Mick Jagger recurrió a un estudiante del Royal College of Art, John Pasche, quien, inspirado en una imagen de la diosa hindú Kali con su lengua prominente, creó un boceto que capturaba la irreverencia y energía de la banda.
Pasche entregó una primera versión en blanco y negro, realizada en apenas dos semanas y valorada en 50 libras, que reflejaba tanto el espíritu contestatario como la esencia de Jagger. Años más tarde, recibió un bono adicional por su aporte al grupo.
El logo, con su lengua roja desafiante, debutó oficialmente en la portada del álbum Sticky Fingers de 1971. El diseñador Craig Braun refinó los detalles originales, añadiendo líneas blancas y un delineado en negro, para dar forma a la versión definitiva que se convirtió en un emblema mundial.
En 1984, John Pasche vendió los derechos a Musidor BV, la empresa comercial de la banda, por 26 000 libras. Más tarde, en 2008, el diseño original fue adquirido por el Victoria & Albert Museum de Londres por cerca de 92 500 dólares, consolidando su valor histórico y cultural.
Hoy, aquella lengua roja no es solo un logotipo musical, sino un ícono global de rebeldía, sensualidad y autenticidad. Ha trascendido las portadas de discos y el merchandising para convertirse en uno de los símbolos más reconocidos de la cultura pop contemporánea.
Con información de: Variedades









