La reconocida figura pública Dorismar atraviesa uno de los momentos más difícilęs de su vida luego de sometęrse a varias cirugías estéticas que, según sus declaraciones y testimonios de su entorno, provocaron daños severos en su nariz y afectäron su bienestar general. Lo que comenzó como un retoque cosmético derivó en un complejo proceso médico, emocional y legal que ha generado preocupación entre sus seguidores y en el ámbito del entretenimiento.
El primer procedimiento, realizado en 2023 con el cirujano José Achar, consistió en una rinoplastia para corregir una leve asimetría en el tabique nasal. La operación formaba parte de una colaboración entre la modelo y la clínica del especialista, donde Dorismar también fungía como imagen promocional. Sin embargo, la intervención terminó con dañøs visibles en la estructura nasal, incluyendo pérdida de cartílago y hundimiento del tabique, afëctåndo tanto su apariencia como su salud respiratoria.
Tras este resultado, la modelo se sometió a una segunda cirugía que implicó la colocación de un implante artificial de relleno, el cual fue rechäzado por su organismo, provocando signos de infęcción y pus. En 2024, una tercera intervención tampoco logró corregir los daños y, según informantes, empeoró la deformidad nasal, dejando el tabique expuesto y afectando aún más su funcionalidad y bienestar.
El impåctø de estos procedimientos no se limitó al aspecto físico: la alteración de su imagen, fundamental para su carrera, afęctó su autoestima y generó ansiedad. Ante los resultados insatisfactorios y las complicaciones acumuladas, Dorismar habría iniciado accïones legales contra el cirujano, denunciando presunta mala praxis y planteando un debate sobre la responsabilidad médica y la regulación de procedimientos estéticos en casos de figuras públicas.
En busca de soluciones, la modelo viajó a Bogotá, Colombia, donde actualmente se encuentra bajo la supervisión del doctor Froilán Páez para un proceso reconstructivo. Dorismar compartió con sus seguidores su optimismo respecto a la recuperación: “Realmente estoy teniendo muy buenos resultados… me encuentro muy feliz”, afirmó, marcando un rayo de esperanza en medio de un proceso que ha reabierto la discusión sobre los riesgos de la cirugía estética y la importancia de la ética profesional.
Con información de: Ronda









