La naturaleza volvió a regalar un momento de asombro, esta vez en el corazón de la Reserva Natural Vale, en Brasil. Durante un recorrido rutinario, el biólogo y guía Gabriel Bonfa logró inmortalizar un plano excepcionalmente cercano de un lobo-guará, también conocido como aguará guazú.

Lo que hace que esta imagen sea extraordinaria es la actitud del animal, que pareció detenerse deliberadamente frente a la lente, ofreciendo una estampa de serenidad poco común en encuentros con fauna silvestre. El protagonista de este episodio es el cánido más grande de Sudamérica, una especie emblemática de las zonas de pastizales y matorrales que destaca por sus largas extremidades y su pelaje rojizo.

En la fotografía de Bonfa, el ejemplar muestra lo que muchos usuarios y entusiastas de la vida salvaje han interpretado como una sonrisa perfecta. Este gesto, sumado a su postura, convirtió las imágenes en un fênómeno viral, resaltando la belleza y el carisma de una especie que a menudo es difícil de avistar.

Este tipo de registros no solo sirven como un deleite visual, sino que funcionan como una herramienta de concienciación ambiental. Al mostrar el lado más humano y fotogénico de la fauna local, se fomenta un vínculo emocional entre el público y los esfuerzos de conservación en reservas naturales.
Con información de: Medios Internacionales
Foto: @gsbonfa









