El matrimonio, antes considerado un paso casi inevitable en la vida adulta, está perdiendo fuerza en gran parte del mundo. Cada vez más personas eligen no casarse o posponerlo indefinidamente, reflejando un cambio profundo en valores, prioridades y estilos de vida.
Según un análisis del Pew Research Center y datos recopilados por el Financial Times, la tendencia se repite en distintos continentes, aunque con variaciones regionales. En Australia y Nueva Zelanda, cerca del 14% de los adultos entre 45 y 49 años nunca se han casado. En América Latina y el Caribe, la cifra ronda el 13,4%, mientras que en Europa y Norteamérica el promedio se ubica en torno al 10,8%. En contraste, regiones como el África subsahariana presentan tasas más bajas, alrededor del 6,1%.
Detrás de este fenómeno confluyen múltiples factores: mayor independencia personal, búsqueda de crecimiento profesional, costos de vida cada vez más altos y una cultura que ya no considera el matrimonio como un requisito. Además, el estigma social que antes recaía sobre la soltería se ha desvanecido, y para muchos adultos, vivir sin pareja es visto como una elección válida y plena.
Con información de: Kilombo









