Un revoluciønario estudio publicado por las universidades de Bonn y Max Planck en la revista Science reveló que las palomas mensajeras logran navegar en días nublados o de noche gracias a su hígado. El hallazgo desmonta décadas de mitos biológicos que ubicaban el sentido de la orientación en los ojos, el pico o el cerebro de estas aves.

La investigación demostró que el secreto reside en los macrófagos hepáticos, células del sistema inmune que acumulan nanopartículas de hierro tras procesar glóbulos rojos viejos. Estas partículas adquieren propiedades superparamagnéticas de alta sensibilidad, lo que les permite reaccionar de forma cuántica ante el campo magnético terrestre y enviar la información directamente al sistema nervioso a través de fibras íntimamente conectadas.

Para comprobar la hipótesis, los científicos retiraron temporalmente estas células en ejemplares entrenados. Las palomas volaron sin problemas durante días soleados usando referencias visuales, pero perdieron por completo el rumbo al enfrentarse a cielos cubiertos. Esto confirmó de forma definitiva que el hígado actúa como su brújula magnética interna cuando la luz solar no está disponible.

Este histórico descubrimiento científico no solo resuelve un enigma biológico de siglos, sino que además abre una nueva ventana para estudiar los sistemas de navegación magnética en otras especies migratorias como ballenas, tortugas y peces, transformando por completo nuestra comprensión sobre las capacidades ocultas del sistema inmunitario animal.

Con información de Globovisión

¿Qué opinas de esto?