El Monumento Natural Cerro Santa Ana, una imponente formación geológica ubicada en la Península de Paraguaná, estado Falcón, se consolida como un destino turístico de inigualable atractivo, ofreciendo a visitantes nacionales e internacionales una experiencia única en contacto con la naturaleza y la biodiversidad venezolana.

Este pulmón verde en medio de la aridez falconiana es un testimonio viviente de la riqueza natural del país y un imperdible para los amantes del ecoturismo y la aventura. El Cerro Santa Ana, con una altura de aproximadamente 830 metros sobre el nivel del mar, se alza majestuosamente, creando un microclima distintivo que propicia una asombrosa variedad de ecosistemas.

Desde su base hasta su cima, los visitantes pueden experimentar una transición gradual que abarca desde zonas xerófilas hasta bosques nublados, un fenómeno ecológico poco común en una región costera y semiárida, haciendo que se puedan apreciar distintos elementos como su biodiversidad, ya que este cerro alberga una sorprendente diversidad de flora y fauna.

Es hogar de especies endémicas y migratorias, incluyendo una rica variedad de aves, reptiles, mamíferos e insectos. La vegetación cambia drásticamente a medida que se asciende, pasando de cardones y tunas a árboles de mayor porte, orquídeas y bromelias, lo que lo convierte en un laboratorio natural para botánicos y observadores de aves.

Para hacer actividades, los visitantes tienen una gran opción para hacer senderismo, permitiendo a los excursionistas explorar sus variados paisajes y disfrutar de impresionantes vistas panorámicas. La ascensión a la cumbre es una experiencia gratificante que culmina con una recompensa visual inigualable de la Península de Paraguaná, las salinas e incluso la costa del Caribe en días claros.
Con información de: Noticias 24 Horas









