No se trata de una metáfora. Bajo Sudamérica, los investigadores han identificado un sistema hidrogeológico que acumula más de 160 billones de metros cúbicos de agua dulce, un volumen tan descomunal que podría abastecer al planeta entero durante más de 250 años. La magnitud es tal que lo han bautizado como Sistema Acuífero Grande Amazona (SAGA), aunque muchos ya lo llaman directamente el “océano subterráneo”.
Lo extraordinario es que este reservorio no solo se esconde bajo Brasil, su principal territorio, sino que también se extiende hacia Bolivia, Perú y Argentina, donde conecta con otro gigante invisible: el célebre Acuífero Guaraní. Actualmente, los pozos alcanzan un máximo de 500 metros, y la calidad del agua a mayores profundidades aún es desconocida. Es decir, hablamos de un océano inmenso, pero en gran parte inexplorado.
Para Argentina, el acceso a este sistema llega a través del Acuífero Guaraní, uno de los reservorios más importantes del planeta. Con más de 37.000 km³ de agua dulce, este acuífero se extiende también bajo Paraguay, Uruguay y Brasil. Está compuesto principalmente por areniscas porosas que permiten almacenar y movilizar el agua a gran escala.
En tiempos de crisis climática, la idea de un “océano invisible” bajo Sudamérica es tan prometedora como inquietante. Puede ser la llave para garantizar agua potable a millones de personas en el futuro, pero también una tentación peligrosa si se convierte en objeto de explotación intensiva, sin acuerdos internacionales sólidos que lo protejan.
Con información de: Gizmodo









