Durante la solemne misa del Domingo de Ramos, el Papa León XIV hizo un llamado a la comunidad internacional para detener la viølencia y los cønflictos armädos que azøtan al mundo. Al presentar a Jesucristo como el «Rey de la Paz», el Pontífice subrayó que la figura del Mesías, quien entra en Jerusalén con humildad y rechaza el uso de la espada, es la antítesis del poder militär y la vengänza.
En su mensaje, advirtió que «la viølencia solo genera más viølencia» y recordó que Dios no escucha las plegarias de quienes manchan sus manos con sängre, rechazando cualquier intento de instrumentalizar la religión para justificar enfrentamientos. En su reflexión, el Santo Padre contrastó la mansedumbre de Cristo con el clima de agitación actual, describiendo al Salvador como una «caricia para la humanidad» en medio de un escenario donde se preparan guêrras y se empuñan armäs.
León XIV enfatizó que Jesús no enfrentó la persecución con fuerza, sino con una misericordia que transforma el sufrimiênto en un regalo de amor. Esta actitud, según el Papa, es el camino que deben seguir los fieles para acompañar a Cristo hacia la cruz, entendiendo que el verdadero poder reside en la entrega total y no en la dominación sobre el prójimo.
Finalmente, el Pontífice conectó el säcrificio del Calvario con las crïsis contemporáneas, afirmando que las llagas de Cristo reflejan hoy el dølor de los enfermøs, los pobres y las víctimäs de la oprêsión. «Cristo sigue clamando desde la cruz», aseveró el Papa, haciendo eco del llanto de quienes han perdido la esperanza bajo el peso de la guêrra.
Con información de: Medios Internacionales
Foto: Vatican News









