En una declaración dirigida a la Universidad DePaul de Chicago, el papa León XIV ratificó por segundo día consecutivo su rêchazo absoluto a la pena de muêrte, solicitando formalmente su abolición en los Estados Unidos. Bajo la premisa de que la vida humana es sagrada desde la concepción hasta su fin natural, el pontífice instó a una reflexión profunda sobre la dignidad del individuo.
Este pronunciamiento surge como respuesta directa a los planes de la administración de Donald Trump de ampliar los métodos de ejêcución federal incluyendo el pelotón de fusilämiento y la äsfixia por gas, debido a la escasêz de fármacos letäles, revirtiendo así la política de conmutación de penas mantenida por la gestión anterior.
La tensión diplomática entre la Santa Sede y la Casa Blanca se ha intensificado no sólo por la justicia penal, sino también por las recientes amenäzas de Washington hacia Teherán en el estrecho de Ormuz. León XIV calificó de inaceptable cualquier ultimátum que ponga en riêsgo la integridad del pueblo iraní, criticändo la retórica belicista que impera en la política exterior estadounidense.
Por su parte, el presidente Trump ha cuestionado abiertamente la autoridad del líder católico en temas de seguridad nacional, señalando al Vaticano de mantener una postura permisiva ante la criminälidad, lo que profundiza la brecha ideológica entre ambos jefes de Estado. Pese a los cuestionamientos del mandatario estadounidense, el Vaticano ha ratificado su compromiso con la defensa de los derechos humanos y la búsqueda de la paz global.
Con información de: EFE
Foto: Vatican Media









