El presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua, Gustavo Porras, anunció un plan de trabajo para reformar la Constitución y el marco legal electoral con el objetivo de blindar los futuros comicios frente a la injerencia extranjera y restringir la participación de sectores de la oposición catalogados como «traidorës a la patria».

Las declaraciones del titular del Parlamento se producen tras las recientes afirmaciones del copresidente Daniel Ortega sobre el futuro de los procesos electorales en el país. Porras aclaró que sí se celebrarán elecciones, pero bajo un nuevo marco normativo que impida la postulación de personas o grupos acusados de golpismø o de recibir financiamiento externo.

El anuncio de las reformas institucionales ha provocado un firme rechazo a nivel regional e internacional. Países vecinos como Costa Rica, Guatemala y Panamá —que llamó a consultas a su embajador— manifestaron su preocupación. Por su parte, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, instó a la comunidad internacional a unir esfuerzos frente a la degradación de los principios democráticos en la región.

Se prevé que el Legislativo avance en los próximos días con las modificaciones a la Carta Magna en coordinación con las autoridades electorales.

Con información de Unión Radio

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