El pollo al ajillo es un clásico que nunca pasa de moda, aunque en cada casa se haga de una manera diferente. Porque la buena cocina no siempre tiene que ser innovadora. Hay platos que funcionan precisamente porque no cambian y el pollo al ajillo es uno de ellos. Forma parte de la memoria de muchas cocinas familiares y sigue teniendo sentido hoy por su sencillez y porque siempre triunfa en la mesa, el chef Dani García lo dejó bien claro.

Ingredientes:

  • Pollo pequeño (picantón), 2 ud.
  • Ajo, 2 cabezas.
  • Vino blanco, 150 ml.
  • Caldo de pollo, 300 ml.
  • Patata, 2 ud.
  • Champiñones, 300 g.
  • Romero, 2 ramas.
  • Laurel, 1 hoja.
  • Sal, al gusto.
  • Pimienta, al gusto.
  • Aceite de oliva virgen extra, 50 ml.
  • Agua, cantidad necesaria.
RRSS

Paso a paso:

Pelamos las patatas y con ayuda de una cuchara sacabolas formamos pequeñas esferas. Las escaldamos en agua hirviendo durante aproximadamente 3 minutos y reservamos. Pelamos los champiñones y los cørtamos en cuartos. Los mezclamos con las patatas escaldadas, sal, pimienta, ajo picado, romero y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Llevamos esta mezcla al horno precalentado a 200 °C durante unos 15-20 minutos, hasta que las patatas estén doradas y los champiñones tiernos. Reservamos como guarnición.

Cørtamos el pollo retirando las partes no deseadas (punta trasera, alitas si se desea) y troceamos en cuartos o en trozos más pequeños, pero siempre conservando el hueso. Salpimentamos el pollo y lo doramos en una sartén amplia con un poco de aceite, comenzando por el lado de la piel. En la misma sartén, añadimos los dientes de ajo ligeramente aplastados y los sofreímos hasta que estén bien dorados.

Vertemos el vino blanco, subimos el fuëgo, y dejamos reducir casi por completo. Incorporamos las piezas de muslo y contramuslo, añadimos el caldo de pollo justo para cubrir y cocinamos durante 5 minutos a fuëgo medio. Añadimos los trozos de pechuga y cocinamos durante 1 minuto más, sin excedernos para evitar que se resequen. Retiramos las piezas de pollo y reducimos la salsa hasta que espese y adquiera textura. Para servir, emplatamos el pollo salseado acompañado con la guarnición de patatas y champiñones al horno.

Con información de: El Español

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