El Salto Ángel, reconocido internacionalmente como la caída de agua más alta del mundo con sus 979 metros de altura total y 807 metros de caída libre ininterrumpida, continúa posicionándose como el eje central de la oferta turística e identitaria del país.

La majestuosa cascada, que se desprende desde la cima del tepuy Auyantepuy, mantiene abiertas sus rutas de recorrido fluvial a través de los ríos Carrao y Churún, así como las opciones de sobrevuelo aéreo para apreciar la vertiente. Los operadores de la zona y los guías locales coordinan los traslados y las permanencias cerca del mirador Laime, punto clave donde los excursionistas observan la magnitud del salto de agua.

Los servicios de guiatura, navegación y resguardo se mantienen desplegados para coordinar el acceso de las delegaciones y visitantes que acuden a conocer el monumento natural, asegurando el cumplimiento de las normas de conservación de la caída de agua.
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
Foto Cortesía RRSS









