Si eres de los que guarda los cambures en el frutero o directamente en la nevera, ¡lo estás haciendo mal!, aunque parezcan los lugares más obvios, lo cierto es que ambos aceleran el proceso de maduración. El frío del refrigerador arruina su textura y sabor, mientras que el frutero, especialmente si conviven con manzanas o tomates, los llena de etileno, esa hormona vegetal que los hace madurar a toda velocidad.
La clave está en buscar un lugar seco, fresco y con buena ventilación. Un estante oscuro o una despensa pueden ser el paraíso para tus cambures. Y si quieres llevar el truco al siguiente nivel: envuelve los tallos con papel film o aluminio. Este simple gesto bløqueä la liberación de etileno y reträsa el proceso de maduración varios días.
Con información de: AS









