En los últimos años, arquitectos y diseñadores de interiores han comenzado a señalar un cambio claro en las preferencias. Ya no basta con un suelo práctico: ahora se busca personalidad, durabilidad y una estética capaz de elevar cualquier estancia. En ese contexto, una alternativa concreta está ganando terreno y apunta a convertirse en la gran protagonista de 2026.

La respuesta a esa demanda no es completamente nueva, aunque sí lo es su versión actual. Los suelos laminados en espiga, inspirados en el clásico parquet de madera maciza, están viviendo un auténtico renacer gracias a los avances tecnológicos en materiales y acabados, según medios como Cody Life. Este tipo de pavimento se compone de lamas dispuestas en un patrón geométrico en forma de “V”, conocido como espiga o “herringbone”.

Referencia: RRSS

El resultado es un suelo visualmente dinámico que aporta profundidad, elegancia y un marcado carácter decorativo. A diferencia de los parquets tradicionales, estas versiones modernas son laminadas o vinílicas de alta calidad, lo que simplifica su colocación y reduce costos. Uno de los grandes atractivos de los suelos en espiga es su impacto visual. El dibujo rompe con la monotonía de las lamas rectas y genera una sensación de movimiento que hace que las estancias parezcan más amplias y luminosas.

La luz natural juega un papel clave, ya que resalta las vetas y texturas, creando ambientes cálidos y sofisticados. Además, los acabados actuales imitan la madera con un nivel de realismo difícil de distinguir del material natural. Existen opciones en tonos claros, medios o oscuros, así como superficies mate, satinadas o con textura, lo que permite adaptarlos a estilos muy diversos, desde el minimalismo contemporáneo hasta interiores clásicos renovados.

Referencia: RRSS

Más allá de la estética, la funcionalidad es otro de los motivos que explican su popularidad. Los suelos laminados en espiga de nueva generación ofrecen una mayor resistencia al desgaste, los arañazos y los golpes, algo especialmente valorado en hogares con niños o mascotas. Por todo ello, no es casualidad que muchos expertos ya hablen de este tipo de pavimento como el relevo natural del suelo laminado clásico. Si la tendencia continúa, 2026 podría marcar el punto de inflexión definitivo en la forma en que vestimos el suelo de nuestros hogares.

Con información de: La Vanguardia

¿Qué opinas de esto?