La ensalada rusa es uno de los platos más tradicionales y recurrentes en la cocina casera, pero conseguir el equilibrio ideal entre sabor, textura y cremosidad no siempre resulta sencillo. En este contexto, varios chefs de la cocina vasca han coincidido en un truco fundamental para elevar este clásico y lograr un resultado más armonioso.
De acuerdo con los cocineros, la clave está en cómo se integran los ingredientes y en el control de las proporciones, especialmente al momento de incorporar la mayonesa y las verduras cocidas. El objetivo es obtener una ensalada cremosa, pero ligera, sin exceso de salsa ni textura aguada.
Uno de los puntos más destacados es el cuidado en la cocción de los ingredientes principales, como la papa, la zanahoria y otros vegetales. Los chefs recomiendan cocinarlos hasta que estén tiernos, pero firmes, y dejarlos enfriar por completo antes de mezclarlos, evitando que el calor altere la consistencia final.
También resaltan la importancia de cortar todos los componentes en tamaños similares, lo que permite una mejor distribución de sabores en cada bocado y una presentación más uniforme y agradable.
Otro aspecto clave es agregar la mayonesa poco a poco, mezclando con suavidad y probando constantemente para mantener el punto justo de cremosidad. De esta manera, la salsa acompaña a los ingredientes sin opacarlos.
Finalmente, los chefs aconsejan dejar reposar la ensalada rusa en refrigeración durante algunas horas antes de servirla, ya que este tiempo ayuda a que los sabores se integren mejor y el plato se disfrute más fresco y equilibrado.
Con información de: Clara









