Es habitual escuchar música mientras se realizan actividades cotidianas como correr, cocinar o trabajar. Según los expertos, utilizar siempre la misma melodía durante estas acciones favorece la concentración y la productividad, ya que el cerebro se condiciona para entrar rápidamente en un estado de atención sostenida.

Friederike Fabritius, autora del libro The Brain-Friendly Workplace, explicó que emplea este método desde hace años. Su jornada comienza con las Variaciones Goldberg de Johann Sebastian Bach, una pieza que, según afirmó, le permite activar de inmediato su capacidad de concentración. “Con las primeras notas, mi cerebro reconoce la señal de que llegó el momento de enfocarse”, señaló.

La especialista subrayó que este mecanismo se apoya tanto en experiencias personales como en estudios científicos sobre el impacto de la música en el funcionamiento cognitivo. De acuerdo con su planteo, el uso reiterado de una pieza musical facilita que la mente entre en modo productivo con mayor rapidez.

Esta perspectiva se ve respaldada por una investigación publicada en Scientific Reports, donde se concluye que la música relajante y estructurada contribuye tanto al estudio como al descanso. Los autores del estudio recomiendan melodías con tempo moderado, patrones rítmicos previsibles y bajos niveles de ruido para favorecer el rendimiento cognitivo.

Por el contrario, estilos como el tecno o la música disco, caracterizados por su alta intensidad y variabilidad, pueden dificultar la concentración. Según el estudio, estos géneros introducen estímulos abruptos que alteran el foco mental, haciendo más difícil sostener la atención durante períodos prolongados.

Con información de: 20Minutos

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