Hasta el momento, se han desplazado al lugar del accïdente más de un centenar de guardias civiles de Seguridad Ciudadana, de Grupos de Reserva y Seguridad (GRS), Tráfïco, y de Policía Judicial.
El sucesø, que ha aumentado a 21 los muêrtôs y más 100 herïdos, de los cuales 25 se encuentran en estado grâve, ocurrió cuando el tren de Iryo, que cubría la ruta entre Málaga y Madrid-Puerta de Atocha, descarriló a la altura de Adamuz. Al salirse de su vía, a eso de las 19:45, el convoy invâdió el carril contiguo y chocó con un Alvia de Renfeque circulaba en sentido contrario, desde la capital hacia Huelva.

El impacto provocó que también este segundo tren se saliera de la vía y dos de sus vagones salieran disparados, dejando un amasijo de hierros que dificultan la salida de personas atrapadas en el interior. Algunos pasajeros se tuvieron que subir a la cubierta de uno de esos vagones para poder escapar. Tuvieron que rømper las ventanas de los vagones para poder escapar de los mismos, lo que ha causado varios herïdos por cortes. En el tren viajaban 317 pasajeros, en el Alvia de Renfe viajaban alrededor de 100 personas.
Por su lado, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha ofrecido la ayuda de los hospitales madrileños para atender a los herïdos: «Los hospitales de la Comunidad de Madrid y los equipos del SUMMA 112 están pendientes del trágico accidente en Córdoba y a disposición de la Junta de Andalucía. En Atocha se desplegarán equipos de apoyo para acompañar a los familiares», ha publicado Ayuso en X.
Con información de: Medios Internacionales









