El Allianz Arena se vistió de gala para rendir un emotivo homenaje a Thomas Müller en su último partido como jugador del Bayern de Múnich en su estadio, tras 25 años de carrera y 750 partidos con el club bávaro en los que ganó 33 títulos.

Müller se despidió de su afición en un encuentro ante el Borussia Mönchengladbach, previo al inicio del partido, el club y la afición prepararon un tifo especial con el nombre del jugador.

Müller recibió flores, fotos y una tarjeta con la cabeza de una oveja, un detalle que lo emocionó, mientras que durante el partido, los aficionados corearon su nombre y le pidieron que marcara un gol, aunque no tuvo éxito en esta ocasión.

Tras el pitido final, Müller dio una vuelta de honor al estadio, agradeciendo el apoyo recibido durante su carrera, en su discurso de despedida, expresó su gratitud hacia el club, sus compañeros y la afición, destacando los momentos compartidos y el orgullo de haber representado al Bayern.

Con información de: Marca

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