Entre tantas rutas de América del Sur, existe una que «canta». Se trata de un asfaltófono (o Asphaltophone) un tipo de carretera que produce música cuando los vehículos sobre ella, gracias a la instalación de bandas de frenado o marcadores elevados en el asfalto.

En algún lugar de la Patagonia argentina, más precisamente en el kilómetro 1449 de la Ruta Nacional 237, los viajantes pueden tener una experiencia musical inesperada. En este lugar de América del Sur pasar por unas corcheas gigantes estampadas en blanco sobre el asfalto, pueden escuchar la melodía de la popular canción «La cucaracha». La señalización suena por efecto de la vibración de las líneas pintadas horizontalmente en el pavimento.

Las diferentes notas se generan creando pequeños surcos en el asfalto, en función de la amplitud de estos surcos suena una nota u otra (los surcos suelen tener una amplitud de entre 5 y 10cm). Si conducimos a una velocidad constante, los surcos más estrechos aumentan el tono o pitch, mientras que los surcos amplios bajan el tono.

Más allá de brindar una experiencia distinta y divertida es una forma de mantener atento a los conductores y evitar accidentes. La vibraciones generan más melodías al disminuir la velocidad por lo que también es una forma no intimidatoria de incitar a una conducción mas lenta a través de «un premio musical». Este caso en América del Sur no es único.

Esta «rutas musicales» son únicas. En plena travesía, con el auto como instrumento, de repente puedes escuchar desde parte de la «Oda de la Alegría» de Ludwig van Beethoven en China hasta «La Cucaracha» en América del Sur.

Con información de: BBC

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