Un reciente video viral de TikTok desató la curiosidad al mostrar a una venezolana asegurando estar en una ciudad de China llamada «En Pizuela,» donde la población era de origen venezolano, se hablaba español y la gastronomía era totalmente criolla. Aunque la descripción de la tiktoker era una exageración con tono humorístico, la ciudad existe y alberga una conexión cultural y lingüística muy real con Venezuela.
Su nombre verdadero es Enping y se encuentra en la provincia de Guangdong, al sur de China. Esta inusual mezcla cultural tiene sus raíces en la historia de la migración. Hace décadas, miles de familias de Enping emigraron a Venezuela, donde fundaron abastos, restaurantes y echaron raíces en la comunidad. Con el tiempo, muchos de sus descendientes han optado por regresar a Enping, que no solo volvieron con un conocimiento del español, sino también con el inconfundible sabor venezolano.
Es este fenómeno de retorno y fusión lo que ha dado origen al cariñoso apodo de «Enpinzuela», un juego de palabras que une el nombre de la ciudad china con el de la nación sudamericana. Aunque la realidad pueda ser menos dramática que la del video viral, ya que no todos sus habitantes hablan español ni hay un «Pepito» en cada esquina, la influencia venezolana es innegable.
Esta historia destaca la huella profunda y duradera que la comunidad china ha dejado en Venezuela y el camino de vuelta, demostrando que la cultura y el idioma pueden viajar miles de kilómetros y echar raíces en nuevos hogares.
Con información de: Venenews









