Ángel Rull es un psicólogo especializado en el colectivo LGTBIQ+ y en todas las dinámicas, situaciones y circunstancias que afectan a estas personas por el simple hecho de tener una orientación sexual o identidad de género diferente a lo que se considera normativo en la sociedad.
El psicólogo explica como muchas veces, las personas del colectivo se ven obligadas a modificar sus actitudes, conductas e incluso su forma de vestir para encajar en determinados espacios. A pesar de que reconoció que no siempre se puede elegir, ya que se debe priorizar la seguridad y la supervivencia, opinó que nadie debería renunciar a ser uno mismo para agradar a los demás.
«Durante mucho tiempo nos enseñaron que para ser aceptados teníamos que encajar, moldearnos a las expectativas de los demás y esconder partes de quienes somos. Pero encajar no es el camino, porque encajar implica renunciar a fragmentos de nuestra identidad. Pertenecer, en cambio, es permitirnos ser sin miedo», expresó el Rull.
Para concluir su reflexión, el creador de contenido explicó que la presión por encajar en un mundo cisheteronormativo puede hacer que muchas personas repriman su identidad o su expresión de género; cambien su forma de hablar, vestir y comportarse; se conformen con vínculos que no les validan realmente; o sientan que no merecen ser amadas por ser como son.
Con información de: La Vanguardia









