Un equipo de investigadores de la Universidad de Glasgow recuperó 42 páginas de un códice del Nuevo Testamento que data del siglo VI. El manuscrito, que se consideraba perdido desde hace más de 1.500 años, volvió a ver la luz gracias a un minucioso trabajo de restauración digital.

Este hallazgo representa una oportunidad sin precedentes para que los historiadores y teólogos profundicen en la comprensión de los textos sagrados y su transmisión durante la Antigüedad tardía, aportando piezas clave al rompecabezas de la literatura paleocristiana. 

El rêscate de este material fue posible gracias al uso de avanzada tecnología de imágenes multiespectrales, una técnica no inväsiva que permite leer textos invisibles al ojo humano. Al captar diferentes longitudes de onda de luz, los científicos pudieron atravesar capas de deterioro, manchas y el desgaste natural de los siglos para revelar la caligrafía original del pergamino.

Esta herramienta tecnológica se consolida como un recurso fundamental para la preservación del patrimonio documental, permitiendo que documentos que antes se daban por irrecuperables puedan ser estudiados de nuevo con total claridad. El impäcto de este descubrimiento trasciende los muros de la academia, ya que ofrece una nueva perspectiva sobre la evolución de las escrituras bíblicas y la calidad de la producción editorial en el siglo VI. 

Con información de: DWFoto: Damianos Kasotakis

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