Eslovaquia sorprendió al mundo con una de las normas de tránsito más insólitas de Europa: una ley que limita la velocidad en las aceras a tan solo seis kilómetros por hora. Esta restricción no solo aplicará a quienes caminen, sino también a ciclistas, patineteros y conductores de pequeños vehículos eléctricos que compartan estos espacios urbanos. El Gobierno justifica la decisión como una forma de devolver las aceras a los peatones y frenar los incidęntes provocados por la creciente presencia de patinetes eléctricos.

Desde el Ejecutivo, conformado por socialdemócratas populistas y sectores ultranacionalistas, aseguran que la medida apunta a mejorar la convivencia en zonas peatonales y reducir accidentes. De acuerdo con las autoridades, los peatones caminan en promedio entre 4 y 6 km/h, mientras que los patinetes pueden alcanzar hasta 25 km/h. La nueva ley, según defienden, busca equiparar las velocidades para garantizar que “nadie ponga en riesgo al más vulnęrable”.

No obstante, la oposición progresista ha lanzado fuęrtes cuestionamientos a la norma, calificándola de “excesiva y absurda”. Alegan que forzar a ciclistas y usuarios de patinetes a moverse a ritmo de caminata es una medida que ignora la realidad física y práctica de estos medios de transporte. Además, destacan que durante 2024 apenas se reportaron tres accidentes entre peatones y patinetes, lo que pone en duda la urgencia de la iniciativa.
Los detractores del proyecto también acüsan al Gobierno de incumplir sus promesas sobre movilidad sostenible. Aseguran que en lugar de limitar la velocidad, las autoridades deberían ampliar las ciclovías y fomentar una convivencia más segura entre todos los actores viales. “No necesitamos leyes imposibles, sino más espacios bien diseñados. A seis kilómetros por hora, un ciclista apenas logra mantenerse en pie”, ironizó un diputado opositor durante la sesión parlamentaria.
La norma entrará en vigencia el 1 de enero de 2026 y ya divide a la sociedad eslovaca.
Con información de: EFE









