El Festival de la Canción de Eurovisión 2026, que celebrará su 70ª edición en mayo en la ciudad de Viena, se enfrenta a una crisis institucional sin precedentes. Las emisoras nacionales de España (RTVE), Irlanda (RTÉ) y Eslovenia (RTV SLO) han confirmado oficialmente que no participarán ni transmitirán el certamen en protesta por la inclusión de Israel en la competencia, citando razones de principios humanitarios y ética pública.
La decisión, que marca un hito en la historia del concurso, surge como respuesta directa a la negativa de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) de excluir a la delegación israelí, pese a la situación actual en la Franja de Gaza. Los entes públicos de estos países han manifestado que priorizan la defensa de los derechos humanos y la coherencia institucional frente al valor comercial y de entretenimiento del evento.
* **España:** Por primera vez desde su debut en 1961, RTVE no emitirá el festival. La medida cuenta con el respaldo explícito del Gobierno de España, consolidando una postura de estado ante el conflicto.
* **Eslovenia:** La emisora RTV SLO ha anunciado una contraprogramación simbólica: en lugar de las galas de Eurovisión, emitirá el ciclo de cine **«Voces de Palestina»**, con el objetivo de dar visibilidad a la cultura y realidad del pueblo palestino.
* **Irlanda:** El país con más victorias en la historia del festival se une al boicot mediático, reafirmando su postura crítica ante la política de la UER.
Debido a estas bajas, a las que se suman otros países, Eurovisión 2026 registrará su participación más baja desde el año 2003, con solo 35 países confirmados. Esta reducción no solo afecta la diversidad cultural del escenario, sino que evidencia una profunda división en el seno de la comunidad creativa europea.
El boicot institucional se ve reforzado por una movilización masiva del sector cultural. Más de 1.100 músicos y trabajadores del arte** han suscrito una carta abierta denunciando lo que consideran una «doble moral» de la UER, comparando la actual permisividad con la inmediata expulsión de Rusia en el año 2022.
Asimismo, diversos sellos discográficos y artistas han iniciado un bloqueo geográfico de sus obras en territorio israelí, buscando presionar a la organización del festival para que aplique los mismos criterios de exclusión utilizados en conflictos internacionales previos.
Con información: VN









