Especialistas del Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (Icopcv) alertaron que la sensación persistente de pies fríos puede estar relacionada con diversas patologías y no únicamente con factores ambientales. Señalan que este síntoma, frecuente en consultas durante el invierno, puede ser indicio de problemas circulatorios, neurológicos o sistémicos que requieren atención médica.
Entre las causas más comunes se encuentran la insuficiencia venosa y la arteriosclerosis, condiciones que dificultan el flujo sanguíneo hacia las extremidades. Los médicos recomiendan ejercicios sencillos como flexionar los dedos o rotar los tobillos para estimular la circulación, además de evitar hábitos como el tabaquismo, que agr@van el endurecimiento y la obstrucción arterial.
Otra patología asociada es la enfermedad de Raynaud, caracterizada por episodios de reducción transitoria del flujo s@nguíneo en los pies, que se manifiestan con cambios de coloración y entumecimiento. Para mitigar sus efectos, se aconseja el uso de medias que favorezcan la circulación, evitar fuentes de calor directo y optar por calzado con capacidad de aislamiento térmico.
La neuropatía periférica, frecuente en personas con di@betes, también puede generar la sensación de frío en los pies aunque la temperatura real no sea baja. En estos casos, se recomienda realizar revisiones periódicas, evitar la exposición a braseros y mantener una adecuada higiene y cuidado podológico para prevenir lesiÖnes inadvertidas.
Finalmente, los expertos del Icopcv advierten que el hipotiroidismo y la anemi@ pueden provocar frialdad en los pies debido a alteraciones metabólicas y deficiencia en la producción de calor corporal. Los especialistas subrayan la importancia de integrar la podología en equipos multidisciplinarios de salud, ya que la evaluación de los pies puede revelar enfermedades sistémicas y contribuir a un diagnóstico temprano.
Con información de: Agencias









