Una de las partes de la casa más engorrosas de limpiar son los espejos. Esta tarea puede ser muy ardua, porque casi siempre queda algún rastro o incluso se empañan. La solución a esto no es utilizar productos en excesiva abundancia, sino adoptar una técnica adecuada. Además, hay algunos trucos para mejorar el resultado.
Según los expertos, durante el mantenimiento de este objeto son claves, la elección de los productos, el paño y la forma de limpiarlo.
Una opción simple para limpiar este elemento es utilizar agua solamente, con ello se elimina cualquier mancha, suciedad o residuo de algún producto que se haya impregnado.
También puedes incluir vinagre blanco, este es el «ingrediente» secreto para mejorar la eficiencia de la limpieza, para ello debes empapar una hoja de periódico con esta combinación para limpiar la superficie y pasar después otra página para secarla, en caso de no disponer vinagre existe otro elemento que es el zumo de limón.
Es importante destacar que, se debe evitar el uso de jabones y sustancias químicas, sobre todo si contienen fragancias, pues los residuos de estos productos pueden ser los responsables de las rayas. Esto es debido a que estos elementos no se evaporan y dejan el espejo aún más sucio que antes de limpiarlo.
Es recomendable que al momento de realizar la limpieza se haga a un ritmo constante y en un solo sentido.
Con información de 2001 Live









