A la hora de preparar nuestra piel para el verano, tenemos a nuestra disposición toda una gama de tratamientos, desde cápsulas de protección solar hasta aceleradores del bronceado.
También se dice que la hidratación y una dieta colorida desempeñan un papel clave, entre las frutas y verduras que pueden estimular nuestra melanina, hay una campeona indiscutible: la zanahoria, con su color ultravitamínico, la razón es sencilla: esta verdura es increíblemente rica en betacaroteno, lo que le da su tono característico.
No es necesario atiborrarse de zanahorias para conseguir un bonito bronceado. En realidad, 100 g de zanahorias al día, o algo menos de una zanahoria (cuyo peso medio es de 125 g), deberían ser suficientes, esta porción de zanahorias contiene alrededor de 8200 microgramos (μg) de betacaroteno.
¿De qué forma se deben consumir las zanahorias?
Nada te impide probar las zanahorias cocidas, lo ideal sigue siendo comerlas crudas, preferiblemente procedentes de agricultura ecológica, ya que esto permite conservar el máximo de vitaminas, minerales y, por supuesto, carotenoides, porque estos últimos son sensibles al calor (cocción), al aire y a la luz. Así, rallarlos o cortarlos en bastoncillos justo antes de probarlos, por ejemplo. Y no olvides añadir grasas de buena calidad, como aceite de oliva, canola o nueces, para favorecer la absorción del betacaroteno.









