La embajada de Estados Unidos en Cuba anunció la llegada de ayuda humanitaria gestionada por la administración del presidente Donald Trump, la cual será distribuida en las próximas semanas en las provincias de Camagüey, Ciego de Ávila, Cienfuegos, Matanzas y Pinar del Río.
El encargado de negocios en La Habana, Mike Hammer, sostuvo una reunión de coordinación con la directiva de Cáritas Cuba para afinar los detalles de las entregas, sumándose al reciente envío de 700 módulos de alimentos y productos de higiene recibidos en la ciudad de Santa Clara.
La distribución de los insumos que incluyen granos, enlatados, artículos de aseo personal, tabletas potabilizadoras de agua y lámparas recargables es supervisada por personal y voluntarios de la Iglesia Católica y sus diócesis locales mediante talleres de formación para garantizar una entrega respetuosa y directa a familias vulnerables.
Esta iniciativa forma parte de un paquete de asistencia de 100 millones de dólares anunciado por el Departamento de Estado en mayo pasado, con el objetivo de encauzar la ayuda a través de organizaciones independientes y de confianza en el territorio insular.
La llegada de estos donativos se produce en un contexto de alta tensión bilateral, marcado por la presión diplomática de Washington para exigir reformas económicas y políticas en la isla.
Esta escalada de medidas, que incluye un bloqueo petrolero e intensas sanciones a sectores clave de la economía cubana, ha agudizado la severa crisïs estructural que atraviesa la población, haciendo que la labor humanitaria de las ONG locales resulte determinante para el abastecimiento de las comunidades desfavorecidas.
Foto cortesía Envato








