Una tormënta invernal de dimensiones históricas, identificada como Fern, ha paralizado gran parte de los Estados Unidos este sábado, provocando la cancelación de más de 10.000 vuelos, el cierre de sistemas escolares y la declaración de estado de emergëncia en 22 entidades. Con alertas activas para más de 160 millones de personas, las autoridades advierten sobre una franja de «hielo catästróficø» que amenäza con coläpsar la infraestructura eléctrica desde Texas hasta la costa noreste.

El sistema de transporte aéreo vive una de sus jornadas más crítïcas en años. Según los últimos reportes de FlightAware, se registraron aproximadamente 3.800 cancelaciones el sábado, mientras que para el domingo 25 de enero ya se han suspendido más de 6.200 vuelos adicionales. Los centros de conexión (hubs) más afectados incluyen Dallas-Fort Worth, Chicago O’Hare y los aeropuertos del área metropolitana de Nueva York.

En tierra, las condiciones no son más favorables. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) ha advertido que la acumulación de hielo en estados como Carolina del Norte y Virginia podría causar däños comparables a los de un huräcán categoría 1, con la caída masiva de árboles y tendido eléctrico.

El presidente Donald Trump confirmó este sábado la aprobación de declaraciones de emergëncia federal para facilitar el apoyo de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).

«Estamos coordinando totalmente con los gobernadores para asegurar que los recursos lleguen a donde se necesitan. FEMA está preparada con suministros de emërgencia, generadores y equipos de rescate», afirmó el mandatario a través de sus canales oficiales.

Por su parte, el gobernador de Texas, Greg Abbott, instó a los ciudadanos a permanecer fuera de las carreteras, recordando la fragilidad de la red eléctrica ante eventos de frío extremo. En ciudades como Filadelfia, las autoridades ya han decretado el cierre de escuelas para el lunes 26 de enero.

Los meteorólogos prevén que la tormenta deje hasta 30 centímetros (un pie) de nieve en el corredor noreste, incluyendo Washington D.C., Nueva York y Boston. En el Medio Oeste, se han registrado sensaciones térmicas de hasta -41°C (-41°F), un nivel de frío donde la congelación de la piel puede ocurrir en menos de 10 minutos.

Con información de: Globovisión

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