El Gobierno de Estados Unidos ordenó la suspensión de los trámites de visas para estudiantes extranjeros con destino a la Universidad de Harvard. Esta medida, impulsada por el secretario de Estado, Marco Rubio, se enmarca en una creciente disputa entre la administración estadounidense y la prestigiosa institución académica.
La decisión incluye una revisión masiva de las redes sociales de todos los solicitantes de visas, una medida que ha generado preocupación sobre la privacidad y la libertad de expresión.
La controversia se intensificó cuando la administración Trump revocó la potestad de Harvard para inscribir a estudiantes extranjeros, argumentando la presencia de «lunáticos radicalizados y alborotadores» entre su alumnado internacional.
Sin embargo, la Universidad de Harvard respondió con una demanda legal, y una jueza federal emitió una suspensión temporal de la medida gubernamental, pendiente de una audiencia judicial preliminar para abordar el asunto a fondo.
Además de la suspensión de visas y las acusaciones públicas, el gobierno elevó la presión sobre Harvard amenäzando con una revisión exhaustiva de su financiación. Esta coacción se materializó en la congelación de subvenciones y contratos oficiales, lo que representa un impacto significativo para la universidad y pone de manifiesto la profundidad del conflicto entre el ejecutivo y la institución educativa.
Con información de: EFE









