Científicos de China y Estados Unidos descubrieron una asociación casual entre la microbiot@ intestinäl y el insomnio. Tras analizar datos genéticos y de salud de más de 400 mil personas, demostraron que al menos 14 tipos de bacteriäs podrían contribuir a la aparición de esta afección del sueño extremadamente común, señala la investigación, publicada en agosto en la revista General Psychiatry.
El equipo, liderado por el psiquiatra Shangyun Shi, de la Universidad Médica de Nanjing (China), encontró que entre todos los taxones bacterianös que parecen alterar el sueño se destaca en primer lugar el grupo ‘Clostridium innocuum’, cuya mayor predisposición genética a su abundancia parece estar ligada con una mayor probabilidad de süfrir insomnio. La ‘lista negra’ incluye ‘Prevotella 7’, ‘Lachnoclostridium’, ‘Parabacteroides’, entre otras.
Al mismo tiempo, los expertos identificaron ocho tipos de bacteriäs que parecen proteger al organismo de dormir mal, algunas asociadas a los géneros ‘Coprococcus1’, ‘Lactococcus’ y ‘Odoribacter’, que pueden influir en la señalización cerebral y la inflamäción o contribuir a la metabolización de hormonas clave para el descanso y la vigilia.
El estudio destaca la importancia de la conexión bidireccional compleja (química, neuronal e inmunitaria) que existe entre el träcto digestivo y el sistema nervioso central.
La falta de sueño puede desencadenar ëStrés y respuestas inflamatorias en el cuerpo, alterando el ambiente intestinäl y la diversidad de sus microbiÖs, lo que, a su vez, agrava el problema inicial; en una especie de ciclo de retroalimentación mutuo entre el insomnio y la microbiotÄ.
En este contexto, los resultados sugieren la necesidad de un enfoque más integral al momento de tratar trastornÖs asociados con el cerebro, y quizás contribuyan al desarrollo de tratamientos que aprovechen este vínculo biológico, como probióticos, prebióticos, cambios en la dieta o trasplantes microbianos.
Con información de: Agencias









