Aunque comúnmente se usa en la cocina por su aroma y sabor, el clavo de olor esconde un poderoso beneficio para la salud que pocas personas conocen: su capacidad para actuar como analgésico natural, especialmente eficaz para aliviar dolores dentales y articulares.
Su eficacia para aliviar el dolor de muelas es tan reconocida que incluso algunos productos odontológicos lo incluyen entre sus ingredientes. Pero ese no es su único beneficio. Promueve la salud digestiva, reducen problemas como gases, hinchazón o indigestión, tradicionalmente, se ha usado para aliviar náuseas, cólicos y diarreas leves gracias a su efecto carminativo, que ayuda a eliminar el exceso de gases en el tracto intestinal.
Equilibra los niveles de azúcar en sângre, en personas con resistencia a la insulïna o diâbetes tipo 2. Su contenido en antioxidantes favorece una mejor utilización de la insulïna por parte del organismo. Fortalece el sistema inmunológico, su consumo moderado puede ayudar a prevenir infecciones virales y bacterianas, al tiempo que combate los radicales libres que dañan las células.
Alivia el ëstrés y mejora la salud del hígado. Además, investigaciones han demostrado que el clavo tiene efectos hepatoprotectores, es decir, protege las células del hígado frente a toxinas y daños oxidativos. Combate bactêrias, hôngos y malestares respiratorios, el clavo ha sido usado en infusiones y aceites esenciales para aliviar molestias respiratorias como tos, resfriados y congestión. También es eficaz contra hôngos como la Candida albicans, y bacterias comunes en infeccïones bucales o digestivas.
Este pequeño pero potente ingrediente puede utilizarse en infusión, en polvo o como aceite esencial, siempre con precaución y bajo orientación médica, especialmente en personas con condiciones crónïcas o en tratamiento.
Con información de: ABC









