Mohammed bin Salam, o ‘MBS‘, como se le conoce ampliamente, ha tenido mucho éxito desde que asumió el poder en Arabia Saudita en 2016, explican los expertos.
Ha hecho un pacto social con los jóvenes del país, explican los internacionalistas.
Es algo así como: «Os daré libertad para disfrutar de conciertos, deporte de primer nivel y entretenimiento«.
Agrega que: «Eliminaré la policía religiosa, permitiré a las mujeres mayor libertad, incluido el derecho a conducir, pero si me desaféis a mí o a mi derecho a gobernar, habrá graves consecuencias».
Arabia Saudita es, estratégica y económicamente, un actor extremadamente importante. Es el segundo mayor productor de petróleo crudo del mundo.
Por lo que como miembro líder de la OPEP, sus decisiones de producción afectan el precio del petróleo a nivel mundial.
En una parte altamente volátil del mundo, Arabia Saudita también es un socio regional de Estados Unidos y un baluarte contra Irán, aunque bajo el liderazgo de MBS.
Arabia Saudita también es ahora un actor importante en algunos de los deportes más populares del mundo, incluidos el golf, la Fórmula Uno, el boxeo y el fútbol.









