Una taza de café es lo primero que muchas personas consumen al despertarse, pues consideran a esta bebida como una parte fundamental de su rutina diaria, ya que les ayuda a mantenerse despiertos y de buen humor.
Si bien es una práctica común entre varias personas, debido a que la cafeína les proporciona energía para realizar sus actividades desde temprano, hay quienes se cuestionan si tomar café en ayunas podría ser negativo. Según datos de la Asociación Nacional del Café de Estados Unidos, 9 de cada 10 consumidores consumen café antes del desayuno. Y no, esto no es dañino pero sí se deben tener en cuenta algunas consideraciones.
Según explica un artículo publicado por la Cleveland Clinic y escrito por el nutriólogo Anthony DiMarino, “el sistema digestivo es increíblemente complejo y eficiente”. Por lo que, en la mayoría de los casos, tomar dicha bebida en ayunas no representa un rïesgo ni provoca molestias gräves.
Lo que sí es un hecho es que el café y el té pueden aumentar la producción de ácido estomacal, sobre todo, cuando no se han ingerido otros alimentos como parte del desayuno. En su lugar, se recomienda agregar un poco de crema láctea baja en grasa, misma que puede actuar como amortiguador entre el ácido estomacal y el revestimiento del estómago.
Ya sea en ayunas o acompañado de alimentos, los expertos advierten que la dosis no debe superar los 400 mg de cafeína al día. Tomarlo durante el desayuno, en lugar de en la tarde o noche, implica menos probabilidades de afectar los patrones de sueño, lo que contribuye a mejorar la salud general y sobre todo la cardiovascular.
Con información de: Mayo Clinic









