El reciente movimiento telúrico ha dejado a su paso testimonios audiovisuales que reflejan la vulnerabilidad y el miedo que experimentaron los ciudadanos desde el interior de sus hogares. Un video reciente, titulado «Esto no es un juego , oremos 🙏🏽», ha documentado de manera cruda y en primera persona los angustiantes minutos que vivió una ciudadana al ser sorprendida por el temblor.
El material audiovisual comienza desde la cama de una habitación, donde la joven alerta repentinamente: «Está temblando». En cuestión de segundos, la intensidad del movimiento la obliga a levantarse en medio de la confusión y el temor, repitiendo incesantemente «¡Dios mío santo, Señor!» mientras busca a su acompañante.
Ante el desconcierto natural de la emergencia, la joven pregunta desesperadamente «¿Para dónde? ¿Para dónde?». Es en ese momento de tensión cuando una voz masculina le indica una de las prácticas de resguardo más comunes en el país: «Párate en el marco».
Tras ubicarse debajo del dintel de una de las puertas del apartamento —desde donde se logra observar parte del área del comedor—, el video registra el punto más emotivo del suceso. Visiblemente afectada y buscando mantener el control, la ciudadana se aferra a su fe e inicia una profunda e ininterrumpida oración clamando por protección.
«Ay, Señor bendito, Padre, Hijo y Espíritu Santo… líbranos de todo mal y peligro, en toda mala hora», se escucha rezar a la joven con la voz entrecortada, pidiendo la paz de Cristo y resguardo divino frente a la inestabilidad del momento.
El registro, que captura el instante exacto de la emergencia, se convierte en un fiel reflejo de la experiencia que vivieron muchas familias. Más allá de evidenciar el instinto de supervivencia y las decisiones de evacuación que se toman en fracciones de segundo, el video destaca cómo la fe y la oración se convierten en el principal refugio emocional para los venezolanos en los momentos de mayor incertidumbre.
Con información: emmycarrerom









